[1] Ex gente Domitia duae familiae claruerunt, Caluinorum et Ahenobarborum. [2] Ahenobarbi auctorem originis itemque cognominis habent L. Domitium, cui rure quondam reuertenti iuuenes gemini augustiore forma ex occursu imperasse traduntur, nuntiaret senatui ac populo uictoriam, de qua incertum adhuc erat; atque in fidem maiestatis adeo permulsisse malas, ut e nigro rutilum aerique adsimilem capillum redderent. [3] quod insigne mansit et in posteris eius, ac magna pars rutila barba fuerunt. [4] functi autem consulatibus septem triumpho censuraque duplici et inter patricios adlecti perseuerauerunt omnes in eodem cognomine. [5] ac ne praenomina quidem ulla praeterquam Gnaei et Luci usurparunt; eaque ipsa notabili uarietate, modo continuantes unum quodque per trinas personas, modo alternantes per singulas. [6] nam primum secundumque ac tertium Ahenobarborum Lucios, sequentis rursus tres ex ordine Gnaeos accepimus, reliquos non nisi uicissim tum Lucios tum Gnaeos. [7] pluris e familia cognosci referre arbitror, quo facilius appareat ita degenerasse a suorum uirtutibus Nero, ut tamen uitia cuiusque quasi tradita et ingenita rettulerit.
Traducción de William
[1] De la gens Domicia dos familias brillaron: la de los Calvinos y la de los Enobarbos. [2] Estos últimos tienen por artífice de su origen, así como de su mote, a Lucio Domicio, a quien, al regresar en cierta ocasión desde el campo, según se cuenta, unos jóvenes gemelos de hermosura por mucho majestuosa le ordenaron, a su encuentro, anunciarle al senado y al pueblo la victoria sobre la que había incertidumbre hasta el momento; y dizque en garantía de su majestad le frotaron las mejillas a tal punto que tornaron su barba de negra a rojiza y semejante al cobre. [3] Esta insignia permaneció también en sus postremos y la gran parte fue de barba rojiza. [4] Tras ejercer siete consulados mediante triunfo y censura doble, y ser elegidos entre los patricios, perseveraron todos en el mismo mote. [5] Y ni siquiera hicieron uso de nombre alguno, salvo de Gneo y Lucio; y los usaron con una notoria variación propia: ora manteniendo uno por cada tres personas, ora alternándolos por persona. [6] En efecto, tenemos conocido que primero, segundo y tercero de los Enobarbos fueron Lucios; los siguientes tres en su orden, por su parte, Gneos; así mismo, sabemos que los restantes, solamente de manera alternada, fueron ya Lucios, ya Gneos. [7] Considero importante que muchos de la familia sean conocidos para que sea evidente de un modo más fácil que Nerón degeneró los valores de sus antepasados a tal punto, que recogió los vicios de cada quien como si se los hubieran transmitido y fueran innatos.
¡Qué lindo!
ResponderEliminarSobre este primer ejercicio mis opiniones generales son tres. La primera, que bendita sea la Glaux y sus inquietudes, pues a no ser por ella yo seguiría instalado en el error de creer que tengo aceitado mi latín, no siendo el caso. La segunda, que por la traducción se ve que William entendió, salvo detalles, correctamente la sintaxis básica del texto de Suetonio. Y la tercera es que, como pretendo demostrar en particular, la traducción de William está bien, pero ¡bien chimoltrufia!
ResponderEliminarEn efecto, sobre [1] hay que decir que no existe en español el sustantivo “gens”. Sobre [2], que en español nadie llamaría a su antepasado más remoto “artífice de su origen y de su mote” pues, entre otros problemas, “mote” no es palabra que tenga el uso técnico que sí tiene aquí “cognomen”, que viene siendo como ‘segundo apellido’. Así, quizá sería mejor decir algo como “La estirpe de estos últimos la inició Lucio Domicio, a quien le deben su segundo apellido”. También sobre [2] hay que decir que, dependiendo de qué tomemos por sustantivo y qué, por adjetivo y, a su vez, dependiendo de si vemos en “augustiore forma” un ablativo de cualidad o un complemento de “gemini” (que estaría funcionando como adj.), entonces bien se podría entender la cosa como “unos gemelos jóvenes, de figura muy elegante” o “unos jóvenes, semejantes en su figura muy elegante” y, de entenderse lo primero,¿acaso nos está hablando Suetonio de Rómulo y Remo? Asimismo, sobre el final de [2] habría que decir un montón de cosas: la primera, que yo no imaginé (aunque acepto que es posible y, más que posible, bien probable) que el sujeto de “permulsisse” fueran los jóvenes esos, sino que pensé que era el mismo Domicio, conque la oración me quedaba “se dice que él, en prueba de su dignidad, se acariciaba tanto la(s) quijada(s), que ellas habían tornado su pelo, de negro, rojo etc.”. La segunda, que de ser los jóvenes el sujeto de “permulsisse”, entonces queda por ver de quién es la dignidad-majestad de “in fidem maiestatis”, pues puede ser de ellos o de Domicio: que los jóvenes le acariciaron la barba para que esto fuera una garantía de su majestad de él... ¿o de ellos? Es decir que, para probar que ellos no eran unos cualesquiera, entonces ¿le destiñeron la barbita? Finalmente, de la traducción de [2] tendría para decir también que ese “(...) le frotaron las mejillas a tal punto que (...)” da a entender que ellos estuvieron dele que dándole como emboladores a la barba del pobre Domicio, conque se la enrojecieron a punta de desgaste, mientras que el texto latino más bien sugiere que la consecuencia de que ellos le hayan tocado la quijada a Domicio es que al hombre le quedó cobriza la barba: un toque mágico, si se quiere, pero no una cuestión de desgaste, como sugiere el loco William.
En [3] W. traduce “quod insigne...” mediante “Esta insignia”, cosa que es un chiste o un oso: Chiste, si intencionalmente tradujo como sustantivo “insigne”, que funciona evidentemente como predicativo al sujeto del “mansit”, que es ese quod “coordinante”. Pero es oso si no fue chiste. Y también sobre [3] hay que decir que en el español sensato nadie habla de “postremos” sino de “descendientes”, y que “la gran parte” de William se equivocó al traducir “ac magna pars rutila barba fuerunt”, pues “magna pars” no es el sujeto, sino apósito al sujeto, conque la cosa se traduciría más bien como “pues ellos, en gran parte, fueron...”.
En la traducción de [4] hay un gran error. En efecto, aunque estoy de acuerdo con la segmentación (“septem” con “consulatibus” y “duplici” con “censura y triumpho”), no creo que la traducción de estos ablativos (“mediante triunfo y censura doble”) haya sido afortunada: Si se considera que (Wikipedia, vid. “censor romano”) “(...) Después, se crearon los dos censores, elegidos cada cinco años de entre los senadores que habían desempeñado el consulado, constituyendo esta magistratura la culminación de su carrera o cursus honorum (...)”, entonces se ve que lo que dice Suetonio ha se ser lo siguiente: que siete de los enobarbos llegaron a cónsules, entre los cuales uno alcanzó incluso la censura y otro recibió el mayor honor al que podía aspirar un general romano, a saber, que en su honor celebrara en Roma un triunfo. Dicho lo anterior, queda claro que William todavía tiene que esforzar el magín para encontrar cómo decir en español lo que Suetonio dice tan sintéticamente en su latín, pues “triumpho censuraque duplici” no es un abl. instrumental de “functi consulatibus septem”, como le quedó al William.
ResponderEliminarDe [5] no me gustan ni el “ni siquiera” de “y ni siquiera hicieron uso (...)”, ni el “notoria variación propia” de “(...)los usaron con una notoria variación propia”: yo diría “no” en el primer caso, y “notable variedad” (como sarcasmo), en el segundo. Y preferiría decir “ora manteniendo uno cada tres personas”, en vez de “ora manteniendo uno por cada tres personas”.
La traducción de [6] tampoco me parece bien lograda. Feo, que “accepimus” sea “tenemos conocido”: que sea “hemos sabido”. Feo, que “primum secundumque etc.” hayan quedado en español sin artículo, pues quedarían mejor con él: “hemos sabido que el primero, el segundo, etc.”. Y feo también es eso de “(...); así mismo, sabemos que los restantes, solamente de manera alternada, fueron ya Lucios, ya Gneos”, pues quedaría mejor, me parece, de este modo: “(...), y sabemos que los restantes solamente fueron o Lucios o Gnaeos”.
Finalmente, también creo que la puntuación y redacción de [7] se podría mejorar diciendo algo como: “Además, creo que conviene conocer a más de uno de esa familia, para que se vea más fácilmente que Nerón se desvió a tal punto de las virtudes de los suyos, que retomó como heredados e innatos los vicios de cada uno de ellos”.
Pero un gran abrazo al gran William, que nos propuso este ejercicio tan interesante y tan rico. Y un abrazo a todos.
Sobre el "quod insigne" de [3] tengo una última cosa para decir. Dado que "insigne" puede ser sustantivo (insigne, is, n) o adjetivo (insignis, e), entonces se ve que ni la interpretación de William ni la que yo hice son incorrectas. Pero, me parece, mi interpretación es más simple desde el punto de vista sintáctico, si bien esto no implica que sea más posible o más correcta: si "insigne" es adj., entonces "quod", un relativo 'coordinativo' que se referiría al hecho de tener barba roja, sería el sujeto de "mansit" e "insigne" sería predicativo a tal sujeto: "lo que permaneció notable..." o "lo que notablemente permaneció...". Si, por el contrario, "insigne" es un sustantivo, entonces supongo que el juego es así: el sujeto de "mansit" sería el SN. "quod insigne", donde "insigne" sería el núcleo sustantivo y, ojo, "quod" funcionaría como... ¿un adjetivo anafórico o qué cosa?: "la cual insignia permaneció..." o, como dijo Willliam quitando el "relativo-coordinativo", "Esta insignia permaneció".
ResponderEliminarDel sistema onomástico he entendido lo siguiente: el nombre de la ‘gens’, o sea, el ‘nomen gentilicium’, de estas personas era ‘Domitius’. Averigüé que el ‘cognomen’ era un sobrenombre dado a un individuo por una característica propia, física o moral, que debía heredarse a los demás descendientes de la familia. En este caso tenemos a los ‘Aenobarbi’, es decir, a “los de la barba color de bronce”, que descienden de ‘L. Domitius’, quien tenía su barba roja según la historia de Suetonio, y los ‘Calvini’, nombre que debe hacer referencia a la calva famosa de algún antepasado igualmente célebre. El cognomen servía para distinguir diversas ramas de una misma ‘gens’. En efecto, el nombre de nacimiento de Nerón es el de Lucio Domicio Aenobarbo, donde se ve su ‘praenomen’, Lucio, su ‘nomen gentilicium’, Domicio y, por último, su ‘cognomen’, Aenobarbo.
ResponderEliminarAcerca del ‘quod insigne’ la cosa también se puede ver así: ‘insigne’ como sustantivo que estaría funcionando como predicativo al sujeto de ‘mansit’ que sería ‘quod’, un relativo coordinativo que se referiría al “tener la barba roja”. Entonces las idea sería “lo que permaneció como señal” o "el tener la barba roja permanció como señal".
Todo lo demás que tenía por decir ha sido ya dicho en otros comentarios.
Comentario de Felipe.
ResponderEliminarPrimero, estoy de acuerdo con las objeciones que planteó Sebastián sobre la traducción de gens ycognomen. Gens plantea un problema de traducción: el término designa una institución social romana que no me parece plenamente equivalente a la familia, tal y como la concebimos. Creo que el problema se muestra claramente con la aparición de familia en la misma oración. Tal vez, lo mejor sería traducir gens por ‘familia’ y familiae por ‘ramas’, pero sin dejar de tener en cuenta que ni uno ni el otro término, por lo menos en este contexto, tendrían el sentido de ‘núcleo familiar’, que creo que es como más usualmente se utiliza en el español de este época. Fíjense que ninguna de estas calificaría para obtener …a cambio de unos voticos… un subsidio de Familias en acción. En cuanto a cognomen, creo que lo que dijo Paula aclara mucho. Supongo que William tradujo cognomen por ‘mote’, porque ciertamente cognomen tiene la acepción de sobrenombre, pero también tiene el sentido técnico que señaló Sebastián de segundo apellido. Según lo que dice Paula, el segundo apellido es un nombre motivado y la anécdota que narra Suetonio muestra que así ocurrió con los barbibroncíneos familiares de Nerón.
Segundo, acerca de [2], no entendí si Sebastián está a favor de la opción de tomar augustiore formacomo ablativo determinativo dependiendo de gemini -como adjetivo- o está de acuerdo con el análisis que William refleja en su traducción: ver augustiore forma como un ablativo de cualidad dependiendo del sintagma iuvenes gemini. Tal vez, no hay manera de optar definitivamente por una de las dos opciones, pero me parece un poco sospechosa la conjetura que Sebastián sugiere de que los “jóvenes gemelos” -o mejor, los ‘gemelos jóvenes’- en la traducción de William fueran Rómulo y Remo. ¿No sería un poco raro que los primeros reyes de Roma ordenaran anunciar una victoria al senado y al pueblo romano? ¿Senatus populusque Romanus? ¿No se trata de una institución republicana?
Continuación del comentario de Felipe:
ResponderEliminarTambién acerca de [2], me parece que la oración encabezada por in fidem maiestatis nos plantea todo un reto. Yo estaría a favor de la interpretación de William: que el sujeto –no me gusta utilizar la palabra en este caso– de la oración de infinitivo son los “jóvenes gemelos” o los “gemelos, semejantes en su figura muy elegante”. Las razones son, por un lado, simple simetría con la oración de infinitivo anterior, donde nadie objetaría que el sujeto es precisamente el sintagma iuveni gemini augustiore forma. Por otro lado, siento algo de conveniencia por sentido dada la oración consecutiva que aparece a continuación. Parto de un supuesto que se puede objetar y es que el sujeto de esa oración consecutiva son los jóvenes. Si se acepta el supuesto, ¿cómo puede ser consecuencia de lo anterior –sea lo que sea– que los jóvenes transformaron el cabello de negro a rojo, si ellos no hicieron nada? Y si no son los jóvenes, entonces quién: ¿las mejillas? No me parece que las mejillas puedan transformar algo en algo… más específicamente, creo que el verbo reddo se construye con un sujeto agente y las mejillas no me parece que califiquen como agente… bueno, tal vez, Sebastián tiene razón, pero no quedo tan convencido… Estoy de acuerdo, eso sí, en que la cosa no puede ser de un “dele que dele” a la barba del pobre Lucio Domicio… ahí sí que el enrojecimiento de la barba sería por que las mejillas sangraron y la anécdota sería un poco de mal gusto. Eso me lleva al último punto que voy a tratar, por ahora: in fidem maiestatis. Tanto Sebastián como William, creo, ven el sintagma como una expresión de finalidad y ambos ven el sustantivo fides con el sentido de 'prueba'. Yo sé que uno de los sentidos defides es ‘lo que sirve de prenda de confianza’, pero no creo que ese sea el sentido aquí. Yo creo que el sentido es más bien ‘protección’, ‘patronazgo’, ‘asistencia’. Con ese sentido, parece que hay una serie de frases hechas en donde es habitual la aparición de un genitivo. El diccionario de Gaffiot cita las siguientes: in fide alicuius esse, Cic., estar bajo la protección de alguien y in fidem ac potestatem alicuius venire, Caes., ponerse bajo la protección y el poder de alguien. Suponiendo que el sentido en el pasaje es este que acabó de señalar, yo propondría que in fidem maiestatis sería algo así como: “bajo la asistencia de su majestad” o “en ejercicio de su majestad”. Creo que los jóvenes efectivamente tienen algo de divinidades, eso sí, no me atrevo a identificarlos con Rómulo y Remo.
¡Qué comentario tan largo y no llegue a la mitad!
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